miércoles, 7 de diciembre de 2011

Discurso de Graduación

“Buenas tardes, ¿Cómo están? ¿Calor?” “Ahora sí, pero cuando veníamos a hacer los exámenes en invierno no podíamos quitarnos los abrigos del frío que hacía”… “El caso es que todo eso quedó atrás. Fue un camino que comenzó hace 15 años, en el Septiembre de 1996, cuando pusimos rumbo a nuestro primer día de Colegio, vestidos con los babis que nos llegaban a los tobillos; algunos llorarían ese día –los listos-,  otros sonreirían; incautos, inocentes, no sabían lo que les esperaba”.

“A partir de ese día comenzó un duro camino, muchos padres y familias desistirían de convencer a sus hijos de que el colegio era importante, pero vosotros nos dijisteis  que la formación que nos darían allí valdría para forjarnos un buen futuro. Los padres con suerte no tendrían que bregar demasiado, otros sí que tendrían que hacerlo, pero nunca os rendisteis.  No os quitéis mérito, todo cuanto somos es gracias a vosotros”.

“Dentro de este duro camino, comenzó una etapa en la que los padres ya no podían solucionar nuestras dudas. Miraban el cuaderno y resoplaban. Los estudiantes comenzaron a apuntarse en masa a las academias. La masificación en las aulas es un problema real, claro, podría empezar a quejarme de eso, pero lo voy a evitar; total, no está el inspector”.

“Contra este problema, luchan unos profesionales que aman su trabajo, tienen que amarlo, porque si no, no entiendo cómo es que siguen ahí, al pie del cañón, haciendo que nos guste aprender, haciendo parecer la cosas difíciles, fáciles; ellos nos formaron, pulieron la persona que había dentro de  esos niños de los que hablaba al principio. Cultivaron nuestro intelecto y nos prepararon para la cruda realidad. Sus exigencias nos llevaron a  límites de nuestra capacidad que ni tan siquiera imaginábamos que podían existir. Eso, ahora, lo valoramos, pero en su momento lo criticamos, por eso pedimos Perdón a todos nuestros maestros y profesores que han batallado con esta panda.  También deciros Gracias por todo vuestro trabajo y –me atrevería a decir, sufrimiento- que habéis invertido en nosotros. Podéis estar tranquilos, no os defraudaremos”.

“A los alumnos del 2ºBCT nos gustaría mencionar muy especialmente a un tutor que con tan sólo un año que nos dio clase, se ganó un merecido sitio en nuestra memoria. No sé qué hubiera pasado si lo hubiéramos podido disfrutar más de un año. Gracias a él, algunos pudimos disfrutar de una de las experiencias más bonitas que vivamos a lo largo y ancho del mediterráneo.  ¡Gracias Antonio López!”
“Y como no, a nuestros amigos, gracias por los consejos y por los momentos de risas y entretenimiento que nos hicieron retomar el estudio con la sonrisa renovada”

“Sé que no puedo nombrar a todas las personas que nos han ayudado, sé que se me olvidan algunas, pero no puedo irme sin pedir un aplauso por Mariano, Jose, Manoli y Antonia,  ni tampoco por las administrativas Meri e Inma, las cuales nos han enseñado como sobreponerse a una situación difícil. Igualmente, también pido un aplauso para una compañera que lo ha pasado mal hace poco, un aplauso para ti”.

“Y daos un aplauso por vosotros, porque si estáis aquí, es porque habéis sido importantes para nosotros”


Todo esto fue dicho a finales de Junio del 2011 en el pequeño salón de actos del IES Pablo de Olavide de La Carolina

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