Sin ser uno de sus mejores partidos, el F.C. Barcelona se
impuso a un obre Madrid por 1-2 en el Bernabéu remontando un gol tempranero de
Ronaldo
Poco más de un mes hemos tenido
que esperar los aficionados al fútbol para volver a ver enfrentarse a los dos
pesos pesados de nuestra liga. Llegamos con este Real Madrid – Barcelona al
octavo clásico en el último año.
Venían ambos equipos con bajas
importantes: El Real Madrid sin Khedira ni Di Maria por lesión y sin Arbeloa
por sanción. En la parte culé las lesiones de Bartra y ‘Pedrito’ dejaban en
cuadro al conjunto catalán.
Se estipulaba con que Pepe
jugaría en el centro del campo en una formación 4-3-3, y así fue, pero la
alineación del Real Madrid dejó perplejos a muchos por la inclusión de Altintop
y Carvalho en defensa; el turco cuajó una notable actuación. La alineación del
Barça fue la esperada: un 4-3-3 con un Dani Alves muy arriba que casi formaba
una línea de cuatro centrocampistas.
El planteamiento de Mourinho era
claro: cederle el balón por completo al F. C. Barcelona para que los blancos
pudieran aprovechar su gran contrataque. Él ya sabía que a la parroquia
madridista no le gustaría eso pero el gol de Cristiano, a diez minutos de
empezar, daba la razón momentánea al técnico blanco: El delantero portugués
agarró un pase en profundidad de Benzemá para plantarse delante de Pique,
conseguir suficiente espacio mediante un regate y batir entre las piernas a
Pinto en un fallo clamoroso del meta andaluz.
Pero no todo es para siempre y
menos en esto del fútbol y si te
enfrentas al F. C. Barcelona, menos aún: el visitante se limitó a hacer lo que
sabe hacer, lo que le gusta y lo que le funciona: tocar el balón. Los jugadores
blaugranas mantuvieron la posesión y comenzaron a crear ocasiones de gol como
la del cabezazo de Alexis Sánchez que
fue a golpear al poste con Casillas como espectador de lujo.
Aún no habían salido los
jugadores blancos del vestuario cuando Puyol remata sin ningún marcaje un
centro de córner. El cabezazo es implacable para Casillas que ya tendría
algunas palabras para el defensor despistado. El Madrid tiene que mirarse la
defensa de los balones parados porque en este partido, y anteriores, sufrió
mucho con ellos.
Con este marcador fue Pepe, de
nuevo Pepe, el encargado de calentar el partido a base de acciones impropias
que nada tienen que ver con la práctica del fútbol: lamentable el pisotón que
propina en la mano de Messi cuando el argentino estaba tirado en el
césped. Eso fue lo poco que se vio del
Real Madrid en la segunda parte junto un palo de Benzemá que remata un gran
centro de Altintop.
Sería de nuevo, la lógica del
fútbol la que dictó sentencia, en esta ocasión mediante los pies de Leo Messi.
El de Rosario se inventa un pase por arriba y a la espalda de la defensa para
que Abidal, como si de un delantero se tratase, la baje con el pecho y defina
raso frente a la salida de Iker Casillas.
Poco mejoró el Madrid con la salida
de Özil y Callejón y con la vuelta a su formación habitual pues la lógica ya
había dicho todo lo que tenía que decir en este partido, y quién sabe, en esta
eliminatoria.
| La batalla en el centro del campo fue feroz |
Fotografías: Marca.com
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